Baba Budan es una historia que comienza con siete granos de café escondidos en una barba. En el siglo XVII, el santo sufí Baba Budan realizó su peregrinación a La Meca, donde descubrió el café — entonces una preciada bebida cuya exportación estaba prohibida. Impulsado por la pasión y la determinación, introdujo de contrabando siete granos en su barba y los plantó en las montañas de Chikmagalur, en India, y de ese acto de audacia nació una tradición que ha atravesado los siglos. Esta cafetería de especialidad lleva esa leyenda en su nombre y en su espíritu: pasión, excelencia y generosidad, recorriendo el mundo entero para ofrecerte los mejores granos, del grano a la taza.
El café es el corazón de todo, tostado en colaboración con Terres de Café y organizado en una escalera de cata para entendidos — "très bons cafés," "cafés d'exception," "grands crus" y el raro Geisha. Está el Bolivie Felix Project, con notas de chocolate y frutos rojos; el complejo Éthiopie Goma Forest, con matices de caramelo y fresa; el redondo Brésil Fazendas, y culminando con crus premiados como el puro e intenso Colombie Santander y el floral y cítrico Colombie Santa Maria Geisha. En la carta, estos cafés se preparan de todas las formas imaginables — espresso (2,50 €), cortado (3,90 €), flat white (5 €), cappuccino, latte, además de preparaciones más atrevidas como espresso tonic y cold brew (4,90 €) — con leches vegetales de la marca de baristas ALT MLK (avena, almendra, coco) para quienes las prefieran.
El té recibe el mismo trato reverencial, servido en colaboración con Mariage Frères y sus crus sur-mesure "Jardin Premier" — desde tés verdes como el vibrante Yuzu Temple y el Étoile de France con vainilla, hasta legendarios tés negros como Marco Polo Sublime, Earl Grey French Blue y los blends matutinos, junto al raro Marco Polo Blue. Los lattes de especialidad completan la oferta — chaï, matcha, dorado, rosa, ube y un chocolate de la casa elaborado con el artesano OME Chocolat de Montpellier (4,50–5 €) — y cuando llega el calor, una deliciosa selección de tés helados, limonadas artesanas y sodas toma el relevo.
También hay mucho para comer, todo pensado para una pausa fácil y gourmet. La carta de almuerzo va desde un English muffin con bacon (6,50 €) hasta burrata con tomates de temporada, un poke bowl de atún y mango, una ensalada César o de lentejas con feta y arándanos, tostadas de aguacate, club sándwiches y croque-monsieurs (alrededor de 8 €), y focaccias generosamente guarnecidas (9 €). Los fines de semana, el brunch de 18 € incluye una bebida caliente, pain perdu, croissant, ensalada de frutas, un English muffin y zumo de naranja. Y para acompañar el café, los chocolates artesanos de OME combinan a la perfección para un pequeño momento de placer.
Rico en historia, exigente en calidad y cálido en la acogida, Baba Budan es el tipo de lugar donde cada grano realmente lleva una historia — una auténtica cafetería de especialidad en la que instalarse, en pleno corazón de Montpellier.